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lunes, 30 de noviembre de 2015

A letter to my 20-something self from my 30-something self

So, 20-something me, what I want to tell you is, stop worrying, stressing, and obsessing about all the things you can’t control and start focusing on all the positives you have in your life. Sometimes it may seem like life isn’t going the way you’d hoped, but it will get better. I promise. And on the days life doesn’t go your way, take comfort in writing. Whether it’s scribbling in a journal or constructing books from idea to final draft, I have a feeling it will eventually become your pillar of hope and possibly a path towards a better future. Oh, and coffee. Learn to like it as it will help you sail through just about anything with confidence and enthusiasm.
30-something me

martes, 4 de noviembre de 2014

Mr. Brightside

Y nos hacíamos adultos escuchando música indie en una ciudad europea, añorando una juventud que sabíamos que se nos iba de las manos.

jueves, 1 de noviembre de 2012

per-fec-to

Durante meses imaginé de todas las formas posibles como aquello debería pasar. Cuando sucedió supe simplemente que había sido perfecto y que solo podía haber pasado de ese modo.

miércoles, 30 de mayo de 2012

miedo a morir

En cierta ocasión leí, escuché o soñé que un crítico literario, que es lo mismo que un escritor de medio pelo, dijo que el momento de convertirse en escritor, y por tanto en creador, llega con la aceptación de la muerte propia. Bueno, quizás lo dijo algún premio novel. No importa.
Mucho se ha reflexionado sobre esto, pero lo que nunca nadie se ha atrevido a condesar es su miedo a morir. Miedo a cómo se muere, a dejar a todos aquí, al último recuerdo... a todo y de repente nada.

jueves, 5 de abril de 2012

El infierno de los vivos

"El infierno de los vivos no es algo por venir; hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Hay dos maneras de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de no verlo. La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio de infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio."

Las ciudades invisibles, Italo Calvino

martes, 20 de marzo de 2012

when will spring come



- ¿Cuándo vendrá la Primavera? - le preguntó ella.
- Cuando dejes de maldecirme por tu infelicidad.- respondió el Invierno.



sábado, 18 de junio de 2011

pies

Se desplomó en el asiento del metro como si un dios cansado hubiese tirado un trapo viejo lleno de polvo. Estiró las piernas sin apoyar los pies, porque ni siquiera sentada eran capaz de sostenerla. Se miró las uñas de color rojo sobresaliendo por su sandalia blanca. "Lo peor del verano es el calor", pensó.
Llevaba despierta desde las siete de la mañana. Desde las ocho dando vueltas por toda la ciudad y hasta las once no llegaría a casa, donde no tendría que deshacer el revoltijo de sábanas que no había podido arreglar por la mañana.

Sentada en el borde de la cama, liberó los pies doloridos que a duras penas la habían llevado hasta ahí. Sin duda alguna, sus dedos estaban considerablemente más hinchados que por la mañana. Recordó que a su abuela se le solían hinchar los pies en verano.
Lanzó una rápida mirada a su mesita de noche y supuso que el desodorante para pies los refrescaría un poco. Absorta en su cansancio masajeó las plantas de sus pies. No sentía nada. Clavó una de las afiladas uñas de su manicura francesa. Nada. Observó la planta de su pie. Un enorme callo se asentaba en la base de sus dedos. Rojo y amarillo. Duro. Lo mismo en el izquierdo. Suspiró.
Se preguntó cómo habría llegado a tal extremo. Se dijo que no andaba tanto. ¿Secuelas de los zapatos de tacón? Llegó a la conclusión de que necesitaría años sin andar para que desaparecieran. Se miró la mano derecha. Al igual que el callo de su mano había desaparecido tras sus años de estudiante. Se dio cuenta de que la vejez empezaba por los pies.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Propósitos de Año Nuevo...

Dicen que lo que haces el primer día del año es lo que harás el resto del año.

El uno de enero de 2010 seguramente estaba haciendo las maletas, preparándome a despedirme de todos una vez más para continuar mi vida en Francia. Volvía a hacerlas para irme a Bélgica, Berlín y para de nuevo volver a la realidad de mi verdadero hogar. Y otra vez para Portugal, Madrid, casa de nuevo, Granada, Madrid, Sevilla, Madrid otra vez, Lyon, Madrid, casa, Madrid, casa... y mañana tendré que volver a hacerlas para Irlanda. Lo irónico es que el uno de enero de 2011 también estaré haciendo maletas, de lo que deduzco que me espera un 2011 movidito...

Algunos años he dedicado las noches de navidad a confeccionar mi lista de propósitos de Nuevo Año, al año siguiente comprobaba como había alcanzado la mayoría de mis metas. Este año mi intención era la misma, pero simplemente no puedo hacerlo. Por primera vez en mi vida no sé qué quiero.

No sé si quiero acabar la carrera y ponerme a trabajar y crear mi vida en Madrid. O irme a hacer un máster a Francia. O quedarme en España a hacerlo. O coger cuatro cosas e irme de auxiliar de conversación a Francia, Inglaterra, Alemania o Brasil. O sin nada más que yo misma irme a forjar mi futuro donde sea sin saber qué va a pasar mañana. ¿Y si no la quiero acabar y quier continuar un año más como este decidiendo qué hacer con mi incertidumbre? El abismo más grande que nunca se haya abierto ante mí.

Lo peor es que nada me ata en ningún sitio, vaya donde vaya tengo la sensación de que todo será difícil, tendré que luchar de nuevo por conseguir todo. Lo único que me ata está justo donde sé que no quiero estar y aunque llevo años luchando por ello, tampoco hay nada que aquí y ahora me ate. Incertidumbre...

Supongo que cuando llegue el momento sentiré qué es lo que quiero hacer. Como años atrás cuando no sabía qué hacer con mi futuro y llegó el día en el que no hubo dudas. Pero la espera ante este abismo es dura y nadie en este punto puede decidir por mí y el único consejo que sirve es seguir a mi corazón. Lo malo es que es mi corazón el que está en lo alto de una muralla y no sabe hacia qué lado saltar.

Por eso la única propuesta de Año Nuevo que pido para 2011 es que esté donde esté, con quien esté y haciendo lo que quiera que esté haciendo, que sea realmente lo que mi corazón ha elegido y que al final de año tan sólo pueda esbozar una sonrisa porque sé que estoy exactamente donde mi corazón me dice que esté. Tal y como ocurre este año.

sábado, 23 de octubre de 2010

Huidas

Fue ese el momento en el que se dio cuenta de que todo era una falacia, una quimera creada por su subconsciente para protegerla del vacío que sintió en ese momento en el que se dio cuenta. Sus ganas de huir, su habilidad para coger las maletas y desaparecer, su orgullo volátil de pequeña ave migratoria tan sólo eran un máscara de lo que realmente necesitaba.
Necesitaba esos ojos, esa sonrisa, esas manos y esos brazos sujetándola y aprisionándola en un abrazo que la obligara a quedarse, a echar raíces y a crear su vida allí. Una mera excusa para dejar de huir de sí misma.

viernes, 20 de agosto de 2010

una pequeña parte del mundo...

A los 15 supe toda la verdad, que yo nací para volar.
A los 18 éramos extraños, dos pibes locos de par en par,
luego fue la fiebre de los 20 años, romper con todo...