miércoles, 18 de julio de 2012

Soy yo

"No soy la que pensáis,
sino es que allá me habéis dado
otro ser en vuestras plumas
y otro aliento en vuestros labios,

y diverso de mí misma,
entre vuestras plumas ando,
no soy como soy, sino como
quisisteis imaginarlo."

Sor Juana Inés de la Cruz

viernes, 13 de julio de 2012

¿Qué nos ha pasado?

... ¿qué nos ha pasado? ¿por qué ya ni siquiera me atrevo a empezar esta carta con tu nombre? ¿por qué no tengo fuerza para mirar los sobres viejos? Quizás porque será demasiado duro darme cuenta de que hace meses que no sé nada de ti, que hace un par de años que lo nuestro dejó de ser amistad y se convirtió en una mera relación formal, un voy a mantener algo que murió hace tiempo solo por el cariño de aquellos años... pero... ¿qué nos ha pasado? ¿por qué parecíamos inseparables y ahora somos a penas unos desconocidos?

Me gustaría tener valor para poder sentarme contigo a tomar un café, pero tengo miedo de no encontrarte tal y como yo te recuerde. De haber cambiado, de que tú hayas cambiado... La verdad es que a veces miro tus fotos y pienso que ya no te conozco, que si nos cruzásemos por la calle no sabría reconocer...

Quiero escribirte una carta, pero ni siquiera sé cómo llamarte ahora. Quiero contarte la verdad, que sigo perdida, estancada en aquella muralla sin saber dónde está mi lugar. Quiero gritarse que necesito apoyo. Pero tengo miedo de que no respondas, porque me he dado cuenta de que tú intentaste seguir y ahí y yo, poco a poco, inconscientemente, he sido la que se ha alejado de ti. Si no quiero perderte tengo que dar ese paso, pero... ¿qué me ha pasado?

martes, 19 de junio de 2012

me he perdido

Hace tiempo que ando perdida. Creo que empecé a perderme en junio del 2007 o quizás fue en julio, no sé, pero sé que desde hace dos años no soy yo. Y sé que desde hace un año no tengo nada que ver con lo que un día fui. Los cambios son traicioneros, aparecen así de la nada y si van sin dejar huella, hasta que un día te miras al espejo, miras a tu alrededor y te preguntas dónde estás.

Sé que ya no soy esa chica insegura. La vergüenza no se interpone en mi camino cuando se trata de conseguir algo. Me gusta mi imagen. Me es completamente indiferente lo que alguien pueda pensar de mí. Quizás me he vuelto un tanto descarada.

Muchas veces ordeno mis recuerdos, los desempolvo y los miro con atención. Es curioso como la mayoría de las veces la distancia entre esos momentos y mi yo-presente se ha hecho tan grande que no los recuerdo como míos. Se trata de meras anécdotas, historias que un día ocurrieron, pero no a la chica que ahora escribe esto. Si son buenos, me pueden arrancar una sonrisa, pero los malos no surten en mí efecto alguno. Una mueca, un suspiro…... pero ya no duele más. Algunos incluso se han perdido entre la inmensidad del tiempo pasado, pero ¿sabes qué? Ni me duele ni me importa.
A pesar de ello, muchas noches recupero un trozo de lo que soy, me miro, miro a mi alrededor y me pregunto dónde estoy. Entonces me doy cuenta de que ando perdida o, tal vez, tan sólo se ha perdido una parte de mí.
Luego te miro a ti y tampoco sé dónde estás. Supongo que al igual que yo, andas perdido, creando la distancia entre los recuerdos empolvados. Pero en realidad es muy simple, hemos cambiado.

[julio 2009]

lunes, 4 de junio de 2012

gafas de sol

Muchas veces he deseado, hasta llegar a creerlo realmente, que las gafas de sol me hacen irreconocible. Como una capa de invisibilidad, que alguien llegue y de repente: "¡Uy! Si eres tú, no te había reconocido...".
Aquella tarde en la cafetería yo te esperaba con mis gafas de sol, sentada en una mesa bajo la sombra. Sí, con gafas de sol, para saber si tú me reconocerías bajo mi máscara de incógnito.
Entonces apareciste con tu camisa azul celeste. Te miré desafiante, luego hice como que no te había visto y te volví a mirar, a ver si me habías visto. Entonces sonreíste desde lejos y yo te respondí.
Luego estuve dándole vueltas. No sabía si estar enfadada porque mi capa de invisibilidad no funcionaba. Pero decidí ser feliz, porque con aquella máscara y desde la distancia me reconociste, sonreíste y yo te sonreí.

jueves, 31 de mayo de 2012

señales

Dejemos claro una cosa, yo no creo en las señales. Pero a veces el universo nos manda señales.
Quizás el maquillaje que se me cayó y manchó mi pantalón era una señal.
Quizás que el bar estuviese vacío aquella noche de viernes era una señal.
Quizás que no quedase tu cerveza favorita en el supermercado era una señal.
Quizás que me encontrase con otro amigo mientras te esperaba era una señal.
Quizás le doy demasiadas vueltas a la simple casualidad o quizás el universo me esté diciendo que deje de intentarlo.
Quizás, quizás, quizás...

miércoles, 30 de mayo de 2012

miedo a morir

En cierta ocasión leí, escuché o soñé que un crítico literario, que es lo mismo que un escritor de medio pelo, dijo que el momento de convertirse en escritor, y por tanto en creador, llega con la aceptación de la muerte propia. Bueno, quizás lo dijo algún premio novel. No importa.
Mucho se ha reflexionado sobre esto, pero lo que nunca nadie se ha atrevido a condesar es su miedo a morir. Miedo a cómo se muere, a dejar a todos aquí, al último recuerdo... a todo y de repente nada.

lunes, 28 de mayo de 2012